jueves, 28 de junio de 2007

Querido diario, de las indecencias

Querido diario; de las indecencias, perdón, de las incidencias de los hombres que ejercen el poder público en el estado de Quintana Roo y del municipio de Benito Juárez.
Hoy quiero contarte que un señor llamado Mario, que se apellida Castro Basto y que es el encargado de la recoja de la basura, ha dejado de hacerlo, por toda una semana en diferentes partes de la ciudad, lo que ha puesto en riesgo la salud de los que habitamos en esas regiones.
Este señor nos dice que el problema se debe a que no existen a la venta, en el municipio, llantas para los camiones recolectores de la basura.
Pienso, querido diario de las indecencias, que este señor se ha acostumbrado a vernos como retrasaditos mentales, para justificar su ineptitud, me pregunto querido diario ¿Qué no pueden mandar comprar unas al vecino estado de Yucatán? o ¿qué no tendrá un mejor pretexto?
Dice el interfecto (interfecto como sinónimo de aludido, no de cadáver) que no es cuestión de lana, ya que tienen los 500 mil pesos para la compra de las dichosas (dichosas como sinónimo de molestas, no de gozosas) llantas, me pregunto querido diario ¿por 500 mil pesos, que sí existen, este interfecto pone en riesgo la salud de los ciudadanos y sus hijos? Los hijos de los ciudadanos no del interfecto Mario Castro Basto.
Lo bueno, querido diario es que, si se llegara a presentar un grave problema de salud la culpa la tendría que cargar el gobernador, no el presidente municipal, ya que es responsabilidad de Félix González Canto la salud del estado, como lo marca la Constitución Política de los estados unidos Mexicanos y las leyes de salud.
Pero déjame contarte mi estimado diario de las indecencias, que el presidente municipal ya le dio el síndrome de los Quezada, ya está bajando la cortina del changarro, pero muy a su pesar, tuvo que viajar a la ciudad de México, para tratar de impedir que el Instituto Mexicano del Seguro social le cobrara al gobierno del estado, una cantidad, que anda por ahí de los 72 melones de pesos.
Cuando entro el de apellido Quezada, por parte de madre, dijo que un tal García, por parte del padre, había quedado a deber 45 millones de pesos al IMSS, el tal García adujo que los había utilizado para pagar salarios de los trabajadores del ayuntamiento, la verdad nunca se supo; lo indecente es que debido a la ineptitud del Quezada, por parte de madre, ahora se tienen que pagar 32 melones más, por no haber cerrado un convenio de pago en especie; válgame, pero ¿quién nos salva de los pen…dientes que tiene este municipio?
Lo bueno es que ya sólo faltan 10 meses y 9 días, 8 cuando se publique este diario de las indecencias (y dale con las indecencias, que son incidencias zonzo, me digo a mi mismo).
Ya se que “mi mismo” es un pleonasmo, pero como se usa mucho, me encanta como suena “mi mismo”.
Además quiero contarte que la vida del relleno sanitario se acaba lentamente y que los doctores sociales aseguran que no pasa de este mes, por lo que quiero decirte, querido diario, que no se qué hacer ¿rezar por su vida? o ¿mandarle una corona de flores? Creo que me inclinaré por lo primero, para no generar mayor basura.
Vaya que si se espera un cierre ciclónico de la administración con Olor, olor a sobredensificación lagunera, tres años de vivir entre la basura, los baches, la tierra y el lodo, los pretextos, las culpas al García, por parte de padre.
Y al igual que el Quezada, por parte de madre y Fox por parte de madre, también ganó dos elecciones, la de Benito Juárez y la de Valladolid, por lo que no es difícil, según me dijo una pitonisa, que pueda ser presidente municipal dos veces, la segunda lo será por Valladolid, gracias a Dios y pues mala suerte para los valladolidenses.
Bueno querido diario, ya se acabo el espacio, mientras esperamos el rosario de buenas “razones” por parte del Ieqroo, para que las próximas elecciones se lleven a cabo con la actual distritación, mientras que la indecencia de gastar algunos milloncitos de pesos en contratar a una compañía “especializada en redistritaciones” se van a su cuenta bancaria y la sangría para los quintanarroenses continúa ya que valió sombrilla el trabajo al no tomar en cuenta, con alevosía y ventaja, a los habitantes de la zona en disputa con los vecinos de Campeche.
Hasta mañana.

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