jueves, 23 de agosto de 2007

Buen trabajo del gober

Desde luego que este espacio, pocas veces ha sido usado como un espacio para la adulación, pero cuando la crítica no cabe ni en la subjetividad más profunda, no queda más remedio que el reconocimiento de los aciertos que un equipo de hombres y mujeres lograron.
Por lo general nos es más fácil identificar una cadena de errores, lo difícil es encontrar una de aciertos y cuando se dan, los eslabones son tan similares que destacar uno cuesta trabajo.
Una cadena de aciertos, al igual que la de errores empieza con el broche, no con los eslabones, el broche de oro se abrió con la decisión del gobernador Félix González Canto al tener los suficientes pantalones, o los que Marisol Ávila Lagos decía que le tenía bien agarrados, como para suspender la llegada de turistas a la entidad.
El costo menor, fue utilizado de manera correcta, así mismo, convencer al empresariado de que salía más barato evitar la llegada de turistas que el alojarlos o enviarlos de regreso a su país cerca de la contingencia del huracán Dean, fue lo que abrió la cadena de acierto.
Bajo la batuta del gobernador, los diverso directores de las áreas de la administración estatal y municipal tocaron el mejor vals, para que, una vez más no hubiera pérdidas humanas que lamentar.
La llegada de los refuerzos del nivel federal, fue puramente ornamental, el explicarles que todo funcionaba correctamente, que la maquinaria de emergencias estaba aceitada, después de la experiencia de dos años, estaba fundada y demostrada.
Lo que ahora preocupa es la reconstrucción, las poco imaginables cantidades de dinero que se necesitan para sacar adelante a miles de mexicanos que fueron damnificados en sus bienes, es la construcción de una nueva cadena, el ciclo Dean se cerró en su etapa destructiva.
Leo con sorpresa opiniones de funcionarios del nivel federal, que ponen en duda la buena utilización de los recursos, esa actitud, digna de la prehistoria política, no es más que un reflejo de su condición mental, su obligación es dar los recursos lo más rápido posible, como a nosotros nos correspondió enviar un poco de alimento, calzado o ropa, según nuestras posibilidades, sin cuestionarnos si lo iban a emplear bien o mal, eso no nos toca prejuzgarlo.
Si en su momento llegan datos de que se utilizó mal el recurso, esas autoridades que hoy esgrimen desconfianza, podrán actuar en contra de quien desvíe los recursos, pero ¿prejuzgar? Bah, sólo se podía pensar en una administración como la de la ex pareja presidencial ¿hará hoy lo mismo la del presidente cuestionado?
El prietito en el arroz, aunque parece un blanquito en los frijoles, el inaguantable secretarios de la santa inquisición, pide que no se haga proselitismo con la ayuda federal, que no se cambien las bolsas con los logotipos oficiales, nombre, con estas peticiones, que pretenden magnificar la figura de Felipe Calderón, pues no queda más que decir “hoy, al burro hablando de orejas”.
De verdad que ser un colaborador así o tener un colaborador así no tiene precio y al grito de no me ayudes compadre, creo que ya deberían tenerle su buena oficina de asesor de esa a donde se van los desechos del ejecutivo en turno.
Por otro lado, por si no se los han dicho a los dirigentes de los partidos políticos y, sobre todo a los aspirantes, su filantropía tipo teletón, de pedir a los demás ayuda para hacer caravana con sombrero ajeno está más que detectada, en especial este servidor, creyó más en los jóvenes de la universidad Anáhuac y por eso mejor les confirió la responsabilidad de hacer llegar su granito de colaboración a los paisanos en desgracia.
Salvado está el reconocimiento al gobernador, a sus funcionario y cercanos colaboradores, a la Comisión Federal de Electricidad, ejército mexicano, policías federales, estatales y municipales, la nueva cara de Quintana Roo, es demostrar que no se necesita lucrar con la desgracia de la gente y la fiesta en santa paz; por eso respaldamos la orden del gobernador, de aplicar la ley a quien se beneficie de esta tragedia, una cosa es andar pintando camiones y otra no me chingu…s, por no decir Juan Dominguez.
Hasta mañana.

No hay comentarios: