Propuesta para que el ciudadano Calderón pueda dar el grito de dependencia, la de los poderes fácticos a los que está sometido, nunca de independencia.
Así como el Papa tenía su “Papamóvil blindado” el balcón del Palacio Nacional se debería Blindar y su sobrenombre debería ser “El Campanario del Peloncito”, a prueba de ruidos, para que no escuche las porras de los aficionados que ese día irán al Zócalo.
Que Palavicini sea el ambientador local, sonido Mp3, estéreo y porras pregrabadas, no me lo vayan a despedir de nuevo.
La propuesta para debe basarse en la realidad, así podría gritar: ¡Vivan los héroes que le dieron pa tras a los mexicanos! O sea Aznar y Mouriño ¡Viva el IFE! ¡Viva la heroína de la patria, la mamá de Chucky! ¡Viva el Yunque!
Eso si, también hay que apostar a las personas que asistirán a la plancha de la Plaza de la Constitución (nombre formal del Zócalo capitalino) a lo mejor van los bien portados, los cool, buena onda, fresh y admiradores del señor del informe despreciado por los amarillos.
Pero mientras eso pasa, la reforma del estado, que si bien tiene que ser integral, también puede ser gradual, todo depende de los cambios sean de fondo y se siembren en la cultura de los hombres y mujeres de nuestro país.
Uno de los más importantes está por venir, el nuevo modelo electoral, en donde el ciudadano Ugalde ya bailó las calmaditas, es decir que ya le pueden tocar las golondrinas.
Un Ugalde que no entendió que en este país existe la soberanía y que está representada por los Poderes de la Unión y uno de esos poderes es el legislativo, que tiene todas las facultades para crear un nuevo órgano electoral.
Es extraño, pero coincido con Leonel Cota Montaño, también pienso que Ugalde “enloqueció” desde el dos de julio del 2006, lo que si se le puede augurar es que ante su falta de capacidad, ya que fue el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el que siempre determinó lo conducente en cada caso que se presentó.
Entonces el órgano “autónomo” “ciudadano” siempre sirvió como un elemento burocrático que nunca pudo emitir resolutivos sobre los actos relevantes del proceso electoral; por esa ineficacia, su falta de autonomía, sobre todo por su dependencia del señor Ugalde con la maestra Elba Esther Gordillo, y su inclinación calderónica, hacen que se requiera un nuevo órgano electoral, independiente, autónomo y ciudadano de verdad y no un farsante electoral.
Así mismo el reflejo de la materia electoral federal, se da en sus versiones corregidas y aumentadas en los diversos órganos electorales estatales, el de Quintana Roo no es una excepción, ahí esta el ejemplo de una redistritación, que sea el resultado que se dictamine en el Tribunal electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que hizo al menos, ya fue cuestionado, por el PANAL, la misma historia del IFE.
Mientras el órgano electoral dependa del ejecutivo, de las vicisitudes económicas, de las ambiciones económicas de los “ciudadanos” que conforman los órganos electorales y que el ejecutivo estatal está en disposición de satisfacer, la democracia en México y la reforma gradual del estado siempre será cosmética.
Dentro de unos meses la capacidad del órgano electoral estará sometido a su prueba de fuego, el arribo de las fuerzas de las enfermedades de las urnas, de todos los partidos políticos será la chispa, el combustible y los causantes del incendio poselectoral.
El simple hecho de que una tarea administrativa, ordenada por un juez, no la pudieran llevar a cabo con la pulcritud que los ciudadanos exigen, ha dejado a un Instituto Electoral de Quintana Roo en un estado de debilidad elemental, que en términos reales sólo beneficia al titular del poder ejecutivo.
Mientas que los partidos, bien, gracias, metidos en la pugna del hueso electoral, del disfraz de los recursos, algunos los invertidos, otros los que quieren que se queden en sus bolsillos.
Los diputados y regidores, en la loca de amarrar “la chuleta” para los próximos tres años, mínimo, si se puede para más mejor, así nos quedamos en espera de que se propusiera que del salario de diputados y regidores se mandara ayuda a los damnificados del huracán Dean y ahora Félix.
Seguro algo sabrán, en torno a que el ejecutivo, parece que tiene dinero de más, que andar proporcionando algo de su dieta, lo caido, caido (así sin acento, como hablan en mi pueblo) que regresen algo al pueblo, pues ni maiz, el posicionamiento es primero.
Mientras el IEQROO ve personas que realizan precampañas y ni pío dicen, ven los gastos excesivos y calladitos, entonces ¿para que servirán? El espejo de Ugalde no debe estar muy lejos de las figuras de los consejeros electorales de este estado ¿será así Ferrao?
Hasta mañanita.
Así como el Papa tenía su “Papamóvil blindado” el balcón del Palacio Nacional se debería Blindar y su sobrenombre debería ser “El Campanario del Peloncito”, a prueba de ruidos, para que no escuche las porras de los aficionados que ese día irán al Zócalo.
Que Palavicini sea el ambientador local, sonido Mp3, estéreo y porras pregrabadas, no me lo vayan a despedir de nuevo.
La propuesta para debe basarse en la realidad, así podría gritar: ¡Vivan los héroes que le dieron pa tras a los mexicanos! O sea Aznar y Mouriño ¡Viva el IFE! ¡Viva la heroína de la patria, la mamá de Chucky! ¡Viva el Yunque!
Eso si, también hay que apostar a las personas que asistirán a la plancha de la Plaza de la Constitución (nombre formal del Zócalo capitalino) a lo mejor van los bien portados, los cool, buena onda, fresh y admiradores del señor del informe despreciado por los amarillos.
Pero mientras eso pasa, la reforma del estado, que si bien tiene que ser integral, también puede ser gradual, todo depende de los cambios sean de fondo y se siembren en la cultura de los hombres y mujeres de nuestro país.
Uno de los más importantes está por venir, el nuevo modelo electoral, en donde el ciudadano Ugalde ya bailó las calmaditas, es decir que ya le pueden tocar las golondrinas.
Un Ugalde que no entendió que en este país existe la soberanía y que está representada por los Poderes de la Unión y uno de esos poderes es el legislativo, que tiene todas las facultades para crear un nuevo órgano electoral.
Es extraño, pero coincido con Leonel Cota Montaño, también pienso que Ugalde “enloqueció” desde el dos de julio del 2006, lo que si se le puede augurar es que ante su falta de capacidad, ya que fue el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) el que siempre determinó lo conducente en cada caso que se presentó.
Entonces el órgano “autónomo” “ciudadano” siempre sirvió como un elemento burocrático que nunca pudo emitir resolutivos sobre los actos relevantes del proceso electoral; por esa ineficacia, su falta de autonomía, sobre todo por su dependencia del señor Ugalde con la maestra Elba Esther Gordillo, y su inclinación calderónica, hacen que se requiera un nuevo órgano electoral, independiente, autónomo y ciudadano de verdad y no un farsante electoral.
Así mismo el reflejo de la materia electoral federal, se da en sus versiones corregidas y aumentadas en los diversos órganos electorales estatales, el de Quintana Roo no es una excepción, ahí esta el ejemplo de una redistritación, que sea el resultado que se dictamine en el Tribunal electoral del Poder Judicial de la Federación, lo que hizo al menos, ya fue cuestionado, por el PANAL, la misma historia del IFE.
Mientras el órgano electoral dependa del ejecutivo, de las vicisitudes económicas, de las ambiciones económicas de los “ciudadanos” que conforman los órganos electorales y que el ejecutivo estatal está en disposición de satisfacer, la democracia en México y la reforma gradual del estado siempre será cosmética.
Dentro de unos meses la capacidad del órgano electoral estará sometido a su prueba de fuego, el arribo de las fuerzas de las enfermedades de las urnas, de todos los partidos políticos será la chispa, el combustible y los causantes del incendio poselectoral.
El simple hecho de que una tarea administrativa, ordenada por un juez, no la pudieran llevar a cabo con la pulcritud que los ciudadanos exigen, ha dejado a un Instituto Electoral de Quintana Roo en un estado de debilidad elemental, que en términos reales sólo beneficia al titular del poder ejecutivo.
Mientas que los partidos, bien, gracias, metidos en la pugna del hueso electoral, del disfraz de los recursos, algunos los invertidos, otros los que quieren que se queden en sus bolsillos.
Los diputados y regidores, en la loca de amarrar “la chuleta” para los próximos tres años, mínimo, si se puede para más mejor, así nos quedamos en espera de que se propusiera que del salario de diputados y regidores se mandara ayuda a los damnificados del huracán Dean y ahora Félix.
Seguro algo sabrán, en torno a que el ejecutivo, parece que tiene dinero de más, que andar proporcionando algo de su dieta, lo caido, caido (así sin acento, como hablan en mi pueblo) que regresen algo al pueblo, pues ni maiz, el posicionamiento es primero.
Mientras el IEQROO ve personas que realizan precampañas y ni pío dicen, ven los gastos excesivos y calladitos, entonces ¿para que servirán? El espejo de Ugalde no debe estar muy lejos de las figuras de los consejeros electorales de este estado ¿será así Ferrao?
Hasta mañanita.

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