Román Quiam tiene luz verde y el apoyo del gobernador para ser el nuevo presidente municipal de Solidaridad.
¡Vaya! por fin da inicio la etapa de Félix González Canto como político-político.
Con cinco días de anticipación, todo apuntaba que a partir del 15 de septiembre, saldría el humo blanco, en torno a las candidaturas del PRI, la decisión de que sea Román Quiam el candidato del gobernador, apuntalaría los cimientos y el inicio del andamiaje de lo que con el tiempo se conocerá como el “felixismo”, en el estado.
Poco a poco, midiendo cada paso, en la farragosa política del estado, Félix González Canto, esta cerrando el ciclo que dejó inconcluso Mario Villanueva Madrid, para dar la posibilidad del asentamiento de una política moderna, en donde los cacicazgos quedan en la historia y el trabajo en equipo es el nuevo paradigma en la política de Quintana Roo.
Sin enfrentarse, sin tratar de hacer algún movimiento en donde no se puede hacer, González Canto hace crecer su círculo de poder, las lealtades al liderazgo y la conceptualización del trabajo en equipo, para generar un nuevo grupo, están en las cabezas de Víctor Viveros Salazar, Andrés Ruíz Morcillo y Román Quiam, que al unirse a Sara Latife Ruíz Chávez, Eduardo Espinosa Abuxapqui y Gabriel Mendicuti Loría son los elementos que empiezan a mostrar la cara del felixismo.
Exactamente a siete meses de cumplir la mitad de su mandato la cara política del gobernador sale a relucir; la aplicación de una vieja ley, no escrita, del priismo, la aplica con todo en el municipio de Solidaridad, dicha ley es la del “tercero en discordia”, ante el enfrentamiento que ha originado graves problemas al priismo solidaridense, entre Pepe Pamul y Filiberto Martínez, la figura de Román Quiam surge, como en miles de ocasiones ha sucedido al interior del PRI, como la opción, para evitar el desgajamiento del partido.
En otro orden de ideas, tal pareciera que lo que no aparece en la pantalla de televisión, no sucediera en nuestro país, la verdad, mas de la mitad del territorio nacional tiene grandes padecimientos por los huracanes que hemos vivido en esta temporada.
Por eso la crítica a Felipe Calderón, que de manera poco común, contrajo el síndrome hendicksista, y se fue de viaje, cuando el país más lo requiere y esto se lo comento, por que muchos piensan que como a Cancún no le pegó el huracán, pues no pasó nada en el interior de la república mexicana.
A propósito de tales cavilaciones, desde diversos gobiernos, recuerdo al menos que Porfirio Díaz trató de inducir a personas a poblar lo que hoy es el estado de Quintana Roo, pasando por el General Cárdenas y los intentos de Luis Echeverría Álvarez, hoy que por fin se está logrando ese objetivo, pareciera como si el crecimiento poblacional, nunca hubiera estado en la mente de los políticos.
El reto se encuentra en el cómo, distribuir a los nuevos pobladores, los que llegan y los que nacen ya en el estado.
Bueno, ni modo, al menos el Halz Heimer tocaba a la cabeza de empresarios y políticos, lo sorprendente es enterarse que en Torreón, están celebrando sus 100 años de fundación, mientras que en Cancún ya llevamos 36, mas de una tercera parte y la modernidad no nos alcanza, pero el olvido sí.
Hasta Mañana.
¡Vaya! por fin da inicio la etapa de Félix González Canto como político-político.
Con cinco días de anticipación, todo apuntaba que a partir del 15 de septiembre, saldría el humo blanco, en torno a las candidaturas del PRI, la decisión de que sea Román Quiam el candidato del gobernador, apuntalaría los cimientos y el inicio del andamiaje de lo que con el tiempo se conocerá como el “felixismo”, en el estado.
Poco a poco, midiendo cada paso, en la farragosa política del estado, Félix González Canto, esta cerrando el ciclo que dejó inconcluso Mario Villanueva Madrid, para dar la posibilidad del asentamiento de una política moderna, en donde los cacicazgos quedan en la historia y el trabajo en equipo es el nuevo paradigma en la política de Quintana Roo.
Sin enfrentarse, sin tratar de hacer algún movimiento en donde no se puede hacer, González Canto hace crecer su círculo de poder, las lealtades al liderazgo y la conceptualización del trabajo en equipo, para generar un nuevo grupo, están en las cabezas de Víctor Viveros Salazar, Andrés Ruíz Morcillo y Román Quiam, que al unirse a Sara Latife Ruíz Chávez, Eduardo Espinosa Abuxapqui y Gabriel Mendicuti Loría son los elementos que empiezan a mostrar la cara del felixismo.
Exactamente a siete meses de cumplir la mitad de su mandato la cara política del gobernador sale a relucir; la aplicación de una vieja ley, no escrita, del priismo, la aplica con todo en el municipio de Solidaridad, dicha ley es la del “tercero en discordia”, ante el enfrentamiento que ha originado graves problemas al priismo solidaridense, entre Pepe Pamul y Filiberto Martínez, la figura de Román Quiam surge, como en miles de ocasiones ha sucedido al interior del PRI, como la opción, para evitar el desgajamiento del partido.
En otro orden de ideas, tal pareciera que lo que no aparece en la pantalla de televisión, no sucediera en nuestro país, la verdad, mas de la mitad del territorio nacional tiene grandes padecimientos por los huracanes que hemos vivido en esta temporada.
Por eso la crítica a Felipe Calderón, que de manera poco común, contrajo el síndrome hendicksista, y se fue de viaje, cuando el país más lo requiere y esto se lo comento, por que muchos piensan que como a Cancún no le pegó el huracán, pues no pasó nada en el interior de la república mexicana.
A propósito de tales cavilaciones, desde diversos gobiernos, recuerdo al menos que Porfirio Díaz trató de inducir a personas a poblar lo que hoy es el estado de Quintana Roo, pasando por el General Cárdenas y los intentos de Luis Echeverría Álvarez, hoy que por fin se está logrando ese objetivo, pareciera como si el crecimiento poblacional, nunca hubiera estado en la mente de los políticos.
El reto se encuentra en el cómo, distribuir a los nuevos pobladores, los que llegan y los que nacen ya en el estado.
Bueno, ni modo, al menos el Halz Heimer tocaba a la cabeza de empresarios y políticos, lo sorprendente es enterarse que en Torreón, están celebrando sus 100 años de fundación, mientras que en Cancún ya llevamos 36, mas de una tercera parte y la modernidad no nos alcanza, pero el olvido sí.
Hasta Mañana.

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