Moisés Valadez Luna
Ya sólo faltan tres días para saber si la alianza entre los partidos PRD, Convergencia y PT, se hace realidad, el 3 de diciembre vence el plazo.
Aunque pareciera que el Chacho es el único factor que pone en riesgo esa alianza, tal vez sea el menos importante, las negociaciones de las posiciones entre los dirigentes nacionales y estatales de los partidos amarillo y naranja no son ten tersas como pudiera uno creer.
La lista que presentó el delegado nacional Rueda, más bien es una propuesta del PRD, ya que Convergencia no ve en ella, digamos en principio, una oferta digna para lo que representan los convergentes en el municipio y en el estado.
El ofrecimiento del PRD, en donde al partido naranja sólo le toca, en sentido estricto, la sindicatura y una diputación plurinominal, no convence del todo a los dirigentes de Convergencia en el estado y el municipio de Benito Juárez.
Todo parecería apuntar a que el trío Chacho, Canabal y Ramos (ChaCaRa), serían los que reventaran la alianza, pero eso no es del todo cierto, puede ser que la corta visión de los operadores perredistas sea la que daría al traste con la alianza, al ofrecer migajas a los convergentes.
Reza el refrán que el hilo se revienta por lo más delgado, y en este momento lo más delgado, donde se debe “tejer” con mayor cuidado, es en la negociación con el partido naranja, ya que sin lugar a dudas, ellos pueden lograr una regiduría, y una diputación plurinominal por sí solos.
Permítame poner el ejemplo del mismo Chacho, que en un partido con mucho menos peso y experiencia que los convergentes, logró llegar a la presidencia municipal, en este caso el agandalle tradicional del PRD, podría hacer que Convergencia buscara, al menos, mantener los puestos que tiene en el Congreso Local y la regiduría en el municipio y que es lo mismo que le ofrece el PRD en su propuesta de alianza.
La alianza en la oposición aparenta ser la mejor opción para la oposición, pero en política, la relatividad es mayor, lo que pudiera parecer un mal en este momento, para alguien, a la larga se convierte en un beneficio si se ve en el conflicto la oportunidad que encierra.
Las circunstancias podrían arrojar a los actores a reconformar sus estrategias y a la postre un ataque tan virulento, contra el PRD, podría tener sus beneficios, si permiten alianzas “mas cómoda o afines”, por ejemplo entre los convergentes y Pedro Joaquín Coldwell, o de cualquier otro tipo, ¿qué se yo?
No todo en la política es el presente, el corto y el largo plazo es lo que ha ignorado la clase política de todos los partidos, por eso las complicaciones y los “nudos” legales y políticos.
Así las cosas, si no se logran los acuerdos la alianza tan preocupante para algunos y llevada al borde de la esquizofrenia mediática, pudiera dar paso a nuevas estrategias, en la que el gran perdedor parece que va a ser el PRD, por no tomar decisiones a tiempo.
Hasta mañana.
P.D. Por si algo le faltara al engrudo amarillo, Lázaro Cárdena Batel podría ser el próximo director de PEMEX, la descomposición no sólo es a nivel local, sino nacional, los “Chuchos” y su pandilla, acostumbrar tener partidos chiquitos a la postre.
Ya sólo faltan tres días para saber si la alianza entre los partidos PRD, Convergencia y PT, se hace realidad, el 3 de diciembre vence el plazo.
Aunque pareciera que el Chacho es el único factor que pone en riesgo esa alianza, tal vez sea el menos importante, las negociaciones de las posiciones entre los dirigentes nacionales y estatales de los partidos amarillo y naranja no son ten tersas como pudiera uno creer.
La lista que presentó el delegado nacional Rueda, más bien es una propuesta del PRD, ya que Convergencia no ve en ella, digamos en principio, una oferta digna para lo que representan los convergentes en el municipio y en el estado.
El ofrecimiento del PRD, en donde al partido naranja sólo le toca, en sentido estricto, la sindicatura y una diputación plurinominal, no convence del todo a los dirigentes de Convergencia en el estado y el municipio de Benito Juárez.
Todo parecería apuntar a que el trío Chacho, Canabal y Ramos (ChaCaRa), serían los que reventaran la alianza, pero eso no es del todo cierto, puede ser que la corta visión de los operadores perredistas sea la que daría al traste con la alianza, al ofrecer migajas a los convergentes.
Reza el refrán que el hilo se revienta por lo más delgado, y en este momento lo más delgado, donde se debe “tejer” con mayor cuidado, es en la negociación con el partido naranja, ya que sin lugar a dudas, ellos pueden lograr una regiduría, y una diputación plurinominal por sí solos.
Permítame poner el ejemplo del mismo Chacho, que en un partido con mucho menos peso y experiencia que los convergentes, logró llegar a la presidencia municipal, en este caso el agandalle tradicional del PRD, podría hacer que Convergencia buscara, al menos, mantener los puestos que tiene en el Congreso Local y la regiduría en el municipio y que es lo mismo que le ofrece el PRD en su propuesta de alianza.
La alianza en la oposición aparenta ser la mejor opción para la oposición, pero en política, la relatividad es mayor, lo que pudiera parecer un mal en este momento, para alguien, a la larga se convierte en un beneficio si se ve en el conflicto la oportunidad que encierra.
Las circunstancias podrían arrojar a los actores a reconformar sus estrategias y a la postre un ataque tan virulento, contra el PRD, podría tener sus beneficios, si permiten alianzas “mas cómoda o afines”, por ejemplo entre los convergentes y Pedro Joaquín Coldwell, o de cualquier otro tipo, ¿qué se yo?
No todo en la política es el presente, el corto y el largo plazo es lo que ha ignorado la clase política de todos los partidos, por eso las complicaciones y los “nudos” legales y políticos.
Así las cosas, si no se logran los acuerdos la alianza tan preocupante para algunos y llevada al borde de la esquizofrenia mediática, pudiera dar paso a nuevas estrategias, en la que el gran perdedor parece que va a ser el PRD, por no tomar decisiones a tiempo.
Hasta mañana.
P.D. Por si algo le faltara al engrudo amarillo, Lázaro Cárdena Batel podría ser el próximo director de PEMEX, la descomposición no sólo es a nivel local, sino nacional, los “Chuchos” y su pandilla, acostumbrar tener partidos chiquitos a la postre.






