
Con entrega de víveres a damnificados de Tabasco y con un trinunfo de cuatro por cero, sobre el Puebla el Atlante cerró el torneo de apertura de manera brillante, pero con un brillo que viene del esfuerzo, para nada fue fácil abrir el ostión que presentó el equipo de la ciudad de los ángeles.Con todo el avión a la defensiva, el técnico de los camoteros, intentó sumar puntos que le ayudaran a permanecer en el máximo circuito del futbol nacional.Puebla plantó un equipo muy ordenado, y extremadamente defensivo, que con la caída del segundo gol, abrieron su sistema defensivo y el desastre no se hizo esperar.Es de destacarse que el “profe” Cruz conoce plenamente a sus jugadores y no tiene empacho en cambiar, en el minuto que sea, al que no esé haciendo bien las cosas o que se encuentra desconcentrado.Viene la prueba de los grandes, la liquilla, en la que el equipo tiene todo para hacer su máximo esfuerzo y lograr, para ellos, antes que nada el campeonato y de ribete llenar de satisfacción a la afición de Quintana Roo.¡Felicidades! y a coronar una campaña excelente.Moisés Valadez.

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