jueves, 5 de julio de 2007

Visitantes Distinguidos

¡Harto interesante! la composición política que se presentó en el palacio de Bucareli, ante el secretario de gobernación, Fray Francisco Ramírez de Torquemada.
Las lecturas pueden ser variadas de este hecho, la percepción de un servidor es la siguiente: los actores políticos de la entidad que engalanaron el palacio, fue una demostración real de que Mario Villanueva tiene influencia, de diferentes grados cuantitativos y cualitativos, en diversos partidos políticos: PRI, PAN, PRD y PVEM.
La presencia de Gustavo Ortega Joaquín, que de tricolor pasó a azul, bien puede deberse a que las expectativas de su carrera política, sobre todo la de llegar a gobernador, no están en su familia consanguínea, todo parece indicar que la familia Joaquín se inclinará por el presidente municipal de solidaridad Carlos Joaquín.
Por lo que representa Gustavo Ortega Joaquín, miembro del PAN, del partido de Ca Hi (Calderón Hinojosa) que a saber, llevó la voz cantante en la reunión con el secretario de gobernación, exhibe la verdadera lucha de poder, en donde el gobierno federal muestra su interés por gobernar Quintana Roo y esto se puede lograr con la fuerza política que conserva el ex mandatario estatal y la combinación de la derecha que gobierna a nivel federal, en clara oposición al grupo de Pedro Joaquín Coldwell.
La presencia de Máximo García Zalvidea, refuerza el vínculo de Mario con Fernando García y con el Chacho (que dizque hoy anda de chacha de su hermano mayor, o sea de OPC).
A este ingrediente amarillo, súmele la presencia del presidente municipal de Felipe Carrillo Puerto Eliseo Bahena, que se le cuecen las habas por ser diputado en la próxima legislatura.
Mas interesante es la presencia de Ludivina Menchaca, de la cual dudo que haya ido por iniciativa propia en una reunión tan importante para la política del estado; la lectura de este hecho puede ligarse fácilmente como la presencia política del actual gobernador.
La presencia de Cora Amalia Castilla Madrid, presidenta municipal de Othón Pompeyo Blanco, se justifica por los lazos familiares, la postura más comprensible y respetable en términos políticos.
El diputado federal Eduardo Espinosa Abuxapqui, tiene interés por su aspiración a ser gobernador del estado, lo sitúa a la par de Gustavo Ortega Joaquín, nada más que del lado del tricolor y una de las cartas fuertes de Félix González Canto.
Para Manuel Valencia Cardín es la lucha por el hueso, con todo y chuleta, la sobre vivencia política, la lucha por que su compadre lo pueda imponer como candidato a la presidencia municipal o parte de la planilla de Convergencia en el municipio capitalino, ya que el ex gobernador parece inclinarse pos Daysi Baeza.
Desde luego, amable lector, usted tiene la última palabra, sobre las diversas percepciones que se emiten en los diferentes medios de comunicación, por el momento en el corto plazo, la siguiente elección, la presencia de el ex gobernador Jesús Martínez Ross, es rescatar algún espacio político para sus allegados, este si colgándose, de manera nítida del hombre fuerte de Quintana Roo.
Armando Gaspar Torres, pues significa algunos de los vestigios, de la burocracia, tecnócrata, que el hendricksismo no valoró como peligrosos y pudo pasar el puente transexenal.
Mientras que desde las ondas hertzianas, escuchamos los juicios sobre el senador zacatecano Ricardo Monrreal, los “jueces del micrófono y la tinta” dicen, con certeza: “nepotismo y traición al PRD” y sentencian su expulsión, por que su hermano es presidente municipal y el otro entrará al relevo, pero por parte del PT, señalan que su cuñada es diputada, etc.
Esos mismos “jueces” olvidan el proverbio (tal vez chino, al estilo de Ca Hi) de que el buen juez por su casa empieza; mientras un servidor se pregunta ¿qué, en este estado no existe una familia, que tiene un hermano senador (PRI), una hermana diputada federal (PAN), un medio hermano presidente municipal (PRI) y un primo ídem, pero del (PAN)? y ¿del lado de los amarillos no hubo un diputado federal, un regidor del municipio de Benito Juárez y un yerno diputado, que se les conoce como el clan de los Ramos, cuyos lazos políticos se abrazan al clan de Cozumel y el odio al ex gobernador recluido?
La señalización de Ricardo Monrreal, no se debe a traiciones políticas, es la forma más usual que utilizan las tribus del PRD para eliminar adversarios, ya que el senador por Zacatecas, con el apoyo de AMLO, sería la carta fuerte para ocupar la presidencia del partido en marzo del 2008 y arrancársela una vez mas a los “Chuchos”, a los “Amalios” o a los “Cardenistas” que intentaran volver por sus fueros.
Independientemente de que en el PRD, AMLO conserva correligionarios, sus nuevos y muy importantes aliados están en el gobierno del Distrito Federal y tras bambalinas, Marcelo y Manuel Camacho Solís, que también saben menear el abanico.
Hasta mañana.

lunes, 2 de julio de 2007

"El Baratas"

Moisés Valadez Luna
Decir que “al mejor cazador se le va la liebre” sonaría a adulación, para Pedro Joaquín Coldwell; su reciente declaración en la que manifiesta su consentimiento, para que se modifique el artículo 27 de nuestra Constitución Política, con el fin de que los extranjeros puedan adquirir propiedades cercanas al mar; suena más bien a un sincretismo, entre sus ascendientes y el presidente López, me refiero a López de Santa Anna (nuestro mejor vendedor, como lo señala Oscar Chávez, en la parodia a la canción intitulada “Mi casita”).
Ya me imagino, el nombre de la nueva inmobiliaria “El Baratas de Cozumel”, pero no el del “barche” en el ojos, ni la “bata” de “balo”.
Imagínese la publicidad:
Acércate harbano extranjero, acá tenemos la bejor ofertas, tierras con acceso a los siete bares, desde el bar Caribe, hasta el golfos de Béxicos.
Tu ya no te breocupes, nosotros nos encargamos de todos, tendrás tu casita con balmeritas, buchos sirvientes, a brecios que no encontrarás en ningunas bartes del bundo.
Tu bujer, podrá mercar los bejores diamantes del bundo, allá en en negocios de mi bapas, tú le dices señor Nassim vengo de parte de su hijos Bedros Joaquín y te hace una rebajitas.
Bobres de los bobres bayas y de los bobres bexicanos; no saben que Bedro Joaquín sí piensa en el globalizaciones, es muy boderno.
Hay que vender toda la costa y después levantar un buro, como el jefe Bush, para que vivan tranquilos nuestros clientes, ya está todo bensado; sin betróleus, sin electricidad, sin agua y sin bar, a los bexicanos los vamos a tener beor que Benal de altas seguridad de Alboloya, en donde estaba Bario Billanuevas.
Si el tal Santa Annas, budo vender bas de la bitad del territorius bexicano, bor que nosotros no bodemos vender todas sus costas.
Además como senador tiene bensado, construir un buente, que comunique Cancún, con las Floridas, si con Miami, cosa ma´ grande caballero y cuando se muera Fidel formamos el triángulo de las bermudas, pero de tiendas de ropa que biensa bi babacito boner.
Bor eso vamos a aboyar a nuestro presidente vacacionista, para que se tome unas vacaciones de cinco años y seis beses, total sus batrones ni lo necesitan, lo tratamos bejor en Cozumel, aquí buede andar hasta en bicicletas, como el tal Barcelo Ebrard y tendrá bejores blayas que las del Distritos Federales.
Su esbosa Bargarita, buede lucir los collares de diamantes y brazaletes de la región, pero de Arabia, en donde nació mi babitos lindus.
Total si billones de bexicanos no tienen un hogar, pues es por que no tienen dinerus, bero tu harbano gringos, sí que tienes para comprar un bedacito de blaya.
Así de esta manera, más o menos, se ve que a falta de cazadores y liebres, los tiros salen por la culata, en lugar de que el senador Pedro Joaquín exprese su preocupación ante la menor oferta de espacios de recreación, sobre todo en el mar de Quintana Roo, parece que el extravío político o la falta de información, en torno a la oposición ciudadana para la venta y privatización de las playas, en Cancún, no rima con el pensamiento del “representante” de los quintanarroenses ante el Congreso de la Unión.
O, tal vez, por qué no, este tecleador es el confundido y lo que representa Bedros Joaquín es el interés de las clases poderosas, de hacer más billetes con el patrimonio de un pueblo, que afortunadamente en fechas recientes ha levantado su voz, para defender su patrimonio, protegido por las leyes que emanaron de un movimiento armado.
Cómo andarán las cosas, que hasta Ludivina Menchaca, esgrimió una posición más acorde con las necesidades del país, por la defensa del patrimonio de los mexicanos.
Si cambiáramos esos principios, la bota del tío Sam, no solo nos pisaría la barriga, sino que tendrían su nuevo estado sureño, con todo y esclavos, al estilo de los tiempos anteriores a la guerra civil norteamericana.
Y todo gracias al “Baratas”, el del barche en el ojos y la bata de balo.
Hasta mañana.