
Moisés Valadez Luna
“Al que no le cuesta, lo vuelve fiesta”. De las grandes coincidencias con Orlando Arrollo Marroquín, en el sentido de compartir: que no se dimensionó correctamente el fenómeno de la enfermedad de influenza humana, y que puede tener graves consecuencias.
Eso sí tenemos algunas diferencias con el mismo Arrollo Marroquín, en torno al papel de la prensa, que más allá de un intento por vender información “alarmista”, reproducíamos la que fluía de diversas instituciones, era la gravedad de la situación, lo que desde nuestra perspectiva ameritaba una respuesta mediática de tales dimensiones.
El problema no fue en el efecto mediático, sino en las causas que lo originaron ese efecto, creo que señalar con índice de fuego, por parte de Orlando: que los medios actuaron por intereses económicos, es una aseveración, independientemente de lo temeraria, yo diría que poco profunda, avienta la primera piedra y al esconder la mano, pierde o confunde a los ciudadanos, en torno a la mala actuación de las autoridades de distinto nivel, ahí están las declaraciones de funcionarios internacionales, del gobierno federal, estatal y municipal, los medios no inventaron nada, al menos en Quintana Roo.
¡Alegre el indio y le das maracas! Tal fue el caso del presidente municipal de Benito Juárez, Gregorio Sánchez, que ante la oportunidad brindada por el miedo y la incertidumbre provocada en la población, por el fenómeno de la influenza humana, les dejó caer la guillotina salarial, a los trabajadores de “confianza” de su administración municipal.
¡Amo de lo que callas y esclavo de lo que dices! No había pasado ni un mes, desde su primer informe, cuando el mismo Gregorio presumía que por primera vez una administración municipal tenía superávit, cuando a causa de la emergencia generada por la “influenza humana”, resulta que no tiene dinero para pagar salarios y hacer obra pública, eso sí su demagogia concluye que: sus medidas “anti-influenza” generarán un ahorro al municipio de 300 millones de pesos.
¿Y los trabajadores? pues “agua y ajo”, aguantarse y a joderse, con la crisis económica que ya alcanza a muchos de los pobladores del municipio.
No se que virus sea peor, el de la influenza humana, o el aviar gregoriano, me refiero al de la palomita blanca, que utilizaba Sánchez Martínez en campaña.
¡El amor y el interés se fueron al campo un día y pudo más el interés que el amor que te tenía! Al igual a menos de un mes de su informe en que con palabras y no con hechos decía que ya había solucionado el problema, al menos d la recoja de basura, pues resulta que de nueva cuenta Greg Sánchez, nos dice que siempre no, que a Chuchita la bolsearon; a la empresa Domos le imponen una multa por ineficiencia en el servicio, hechos no palabras.
¡Cayendo el muerto, soltando el llanto! Es lo que adujo Domos ante la multa que el impuso el ayuntamiento, su gerente de proyectos Erfan Elbahara dijo no estar de acuerdo con la multa, pidió a las autoridades se pongan la mano en el corazón (soñar no cuesta nada señor Erfan) y le paguen, eso si está cañón, ya que hasta de moroso acusa a Sánchez Martínez, hechos no palabras.
¡En boca cerrada no entran moscas! En ese mismo informe, Sánchez Martínez dijo: “Como un merecido homenaje a la valentía y trayectoria del general quiero hacerle saber a todos los cancunenses y ha usted, doña Alicia (esposa del general, sic) que propondré al honorable Cabildo que una de las nuevas y principales avenidas de la ciudad, lleve el nombre del general Mauro Enrique Tello Quiñones, en calidad de héroe de esta ciudad” y hasta una estatua le prometió.
Antes de un mes los familiares le reviraron y lo dejaron como mentiroso y yo me preguntó ¿Dónde está la calle con cu nombre y la estatua?
Para cerrar con broche de oro, el presidente, mentiroso, según la familia del general, aprovechó la coyuntura y pasó a la aprobación del cabildo la “Ley Piña” esa dizque de la protección de la vida, promovida por Laura Fernández, y ¿Qué cree amable lector? pues que la aprobaron.
Hasta mañana.
“Al que no le cuesta, lo vuelve fiesta”. De las grandes coincidencias con Orlando Arrollo Marroquín, en el sentido de compartir: que no se dimensionó correctamente el fenómeno de la enfermedad de influenza humana, y que puede tener graves consecuencias.
Eso sí tenemos algunas diferencias con el mismo Arrollo Marroquín, en torno al papel de la prensa, que más allá de un intento por vender información “alarmista”, reproducíamos la que fluía de diversas instituciones, era la gravedad de la situación, lo que desde nuestra perspectiva ameritaba una respuesta mediática de tales dimensiones.
El problema no fue en el efecto mediático, sino en las causas que lo originaron ese efecto, creo que señalar con índice de fuego, por parte de Orlando: que los medios actuaron por intereses económicos, es una aseveración, independientemente de lo temeraria, yo diría que poco profunda, avienta la primera piedra y al esconder la mano, pierde o confunde a los ciudadanos, en torno a la mala actuación de las autoridades de distinto nivel, ahí están las declaraciones de funcionarios internacionales, del gobierno federal, estatal y municipal, los medios no inventaron nada, al menos en Quintana Roo.
¡Alegre el indio y le das maracas! Tal fue el caso del presidente municipal de Benito Juárez, Gregorio Sánchez, que ante la oportunidad brindada por el miedo y la incertidumbre provocada en la población, por el fenómeno de la influenza humana, les dejó caer la guillotina salarial, a los trabajadores de “confianza” de su administración municipal.
¡Amo de lo que callas y esclavo de lo que dices! No había pasado ni un mes, desde su primer informe, cuando el mismo Gregorio presumía que por primera vez una administración municipal tenía superávit, cuando a causa de la emergencia generada por la “influenza humana”, resulta que no tiene dinero para pagar salarios y hacer obra pública, eso sí su demagogia concluye que: sus medidas “anti-influenza” generarán un ahorro al municipio de 300 millones de pesos.
¿Y los trabajadores? pues “agua y ajo”, aguantarse y a joderse, con la crisis económica que ya alcanza a muchos de los pobladores del municipio.
No se que virus sea peor, el de la influenza humana, o el aviar gregoriano, me refiero al de la palomita blanca, que utilizaba Sánchez Martínez en campaña.
¡El amor y el interés se fueron al campo un día y pudo más el interés que el amor que te tenía! Al igual a menos de un mes de su informe en que con palabras y no con hechos decía que ya había solucionado el problema, al menos d la recoja de basura, pues resulta que de nueva cuenta Greg Sánchez, nos dice que siempre no, que a Chuchita la bolsearon; a la empresa Domos le imponen una multa por ineficiencia en el servicio, hechos no palabras.
¡Cayendo el muerto, soltando el llanto! Es lo que adujo Domos ante la multa que el impuso el ayuntamiento, su gerente de proyectos Erfan Elbahara dijo no estar de acuerdo con la multa, pidió a las autoridades se pongan la mano en el corazón (soñar no cuesta nada señor Erfan) y le paguen, eso si está cañón, ya que hasta de moroso acusa a Sánchez Martínez, hechos no palabras.
¡En boca cerrada no entran moscas! En ese mismo informe, Sánchez Martínez dijo: “Como un merecido homenaje a la valentía y trayectoria del general quiero hacerle saber a todos los cancunenses y ha usted, doña Alicia (esposa del general, sic) que propondré al honorable Cabildo que una de las nuevas y principales avenidas de la ciudad, lleve el nombre del general Mauro Enrique Tello Quiñones, en calidad de héroe de esta ciudad” y hasta una estatua le prometió.
Antes de un mes los familiares le reviraron y lo dejaron como mentiroso y yo me preguntó ¿Dónde está la calle con cu nombre y la estatua?
Para cerrar con broche de oro, el presidente, mentiroso, según la familia del general, aprovechó la coyuntura y pasó a la aprobación del cabildo la “Ley Piña” esa dizque de la protección de la vida, promovida por Laura Fernández, y ¿Qué cree amable lector? pues que la aprobaron.
Hasta mañana.

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